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miércoles, 18 de noviembre de 2015

Asemfa en el Colegio Andalucia Sevilla , Polígono Sur


El Colegio Público de Educación Infantil y Primaria “Andalucía”, está situado en el Polígono Sur –Tres Mil Viviendas- de Sevilla, presentando este barrio un alto nivel de carencias  y de exclusión social dentro de la ciudad de Sevilla. La población escolar del centro, pertenece en un 90% al pueblo gitano y el resto son payos, siendo la característica "el riesgo de exclusión social" el factor común que identifica e iguala a todo el Alumnado.

Desde ASEMFA , Asociación Sevillana de Familiares y allegados de personas con enfermedad metal , se ha iniciado un programa de intervención en esta comunidad educativa con la finalidad de poder informar y prevenir sobre situaciones que pudieran conllevar riesgo de posibles desajustes a nivel de Salud Mental en los mas pequeños.

Todos los martes y jueves desde las 10 de la mañana los profesionales de ASEMFA están presentes en el colegio para servir de apoyo a los/as profesores /as  así como aquellos alumnos y alumnas que lo puedan necesitar.

Se interviene de  forma indirecta con los más pequeños a través de la realización de diversas dinámicas tanto grupales como individuales , con la finalidad de poder ir conociendo mejor a los menores y de esta forma permitir un entorno favorable para que expresen sus emociones y sus temores  y poder detectar algunas situaciones que puedan tornarse complicadas.


De igual forma se pretenden trabajar con aquellas familias que lo precisen y que muestren interés y/o necesidad por acudir a nuestro servicio , el cual se lleva a cabo de forma totalmente gratuita para los usuarios/as del CEIP Andalucía.

La risa y la Salud Mental




Los origenes

La risoterapia practica desde hace mucho tiempo como técnica complementaria no solo en terapias mentales, sino también en la curación de enfermedades corporales.
Cuando se empezó a utilizar la risoterapia como técnica curativa se creía en el poder que tenía para influir en el cuerpo, sobre todo en los estados de ánimo alegres y felices, los cuales crean una predisposición favorable para la curación corporal. La recomiendan como una practica complementaria a las terapias curativas de gran efectividad.

En China los taoistas enseñaban que una simple sonrisa aseguraba la salud, la felicidad y la longevidad: pensaban que la salud de una persona era proporcional a las veces que se reía durante el día.
En la Edad Media uno de los momentos más importantes era la actuación de los bufones durante las comidas con el fin de producir hilaridad en los comensales, con lo que se lograba una mejor digestión.

Richard Mulcaster (1530-1611) recomendaba la risa moderada como ejercicio. Robert Burton (1577-1640) erudito inglés propone la risa como método terapéutico.
El filósofo alemán Immanuel Kant (1724-1804) decía que la risa es «un fenómeno psicosomático».
El médico inglés William Battie, realiza tratamientos a los enfermos mentales complementándolos con la utilización del sentido del humor.
Freud atribuyó a las carcajadas el poder de liberar nuestro organismo de energía negativa. Esa catarsis -según él- nos permitiría vivir mejor.
William McDougall, profesor de psicología en Harvard, sostiene que la función biológica de la risa es para ayudar a mantener el bienestar y la salud psicológica.

Los beneficios

Las ventajas de la práctica de la risoterapia son muchas, entre ellas destacan: la disminución de la percepción del dolor, rebaja el nivel de cortisol, combatiendo el estrés y el insomnio; mejora la función pulmonar en pacientes asmáticos; aumenta el funcionamiento del sistema inmunitario; reduce la ansiedad en el preoperatorio, sobre todo en los niños; limpia los ojos y despeja de mucosidad la nariz y los oídos; ayuda a solucionar algunos problemas dermatológicos;combate problemas cardiovasculares;mejora los cuadros de estreñimiento; relaja las contracturas en la espalda…

La risa y sus efectos

Se ha demostrado que cuando una persona se ríe de verdad entonces en su cerebro se libera serotonina, un tipo de endorfinas (neurotransmisores secretados por la glándula pituitaria del cerebro, que tienen un efecto de tipo opiáceo con efectos calmantes y analgésicos). Por eso las endorfinas se conocen como “opiáceos naturales”.

También favorece la producción y liberación de sustancias bioquímicas como la dopamina, que nos eleva el estado de ánimo; o la adrenalina, que nos permite estar más despiertos y receptivos, proporcionando mayor creatividad.

En tal sentido, se han realizado experimentos científicos y se ha demostrado con pacientes cardíacos que reírse ha sido saludable para el corazón y en general para la salud.

Asimismo, se han realizado estudios y se ha encontrado que cuando una persona se ríe con frecuencia, aumenta la actividad de su sistema inmunológico, específicamente en la producción de Inmunoglobulinas A (IgA) e Inmunoglobulinas B (IgB) que son las células que de manera natural matan las células del organismo infectadas por virus y algunos tipos de células cancerígenas.

También se produce un incremento de una substancia conocida como “Complemento 3” que ayuda a los anticuerpos del organismo para precisar a las células anormales o infectadas, y también hay un aumento de lo que se conoce como “Gamma interferon” que da la señal a varios componentes del sistema inmunológico para “activarse” y detectar anormalidades.

martes, 17 de noviembre de 2015

Terapia Icónica

23 de enero de 2009 | escrito por Beatriz Sarrión Soro 


Esta terapia, ha sido creada por Soledad Santiago López, profesora de la Facultad de Psicología de Málaga y jefe del servicio de Psicología del Centro Asistencial San Juan de Dios.

Las personas estamos constantemente generando expectativas. Esas expectativas, a veces se cumplen y otras veces no. Cuando no conseguimos nuestras metas, surge la frustración. Todos sufrimos frustraciones, pero algunas personas tienen más dificultades para afrontar las frustraciones que otras. Estas personas son más vulnerables al estrés y los “problemas” cotidianos, y por ello, les cuesta mantener su estabilidad emocional. Puesto que no podemos evitar sufrir frustraciones, podemos  intentar  aprender a manejarlas de la forma más eficaz posible.

Primero, tendremos que identificar de qué forma reaccionamos ante las frustraciones habitualmente, y ver si esa conducta tiene consecuencias positivas o negativas para nosotros y nuestras relaciones.

Si la conducta que manifestamos es adecuada, ya sabemos que disponemos de un recurso personal importante para manejar la frustración. Si no es una conducta que favorezca el afrontamiento de la situación, podemos aprender alternativas y empezar a aplicarlas para ver los resultados.