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viernes, 4 de diciembre de 2015

Paseo por la mente y sus patologías II





Trastorno de Identidad Disociativo

El Trastorno de Identidad Disociativa, o Trastorno de Personalidades Múltiples, es un desorden de la identidad. La persona afectada por este trastorno desarrolla más de una personalidad y muestra diferentes conductas y comportamientos en distintas situaciones. En el artículo "Trastorno de Personalidad Múltiple" tienes mucha más información de las características de el que es considerado como uno de los trastornos mentales más severos.
 Se suele decir que las personas con TID cambian sus comportamientos radicalmente y posteriormente no recuerdan ese episodio.

Es uno de los trastornos cuyos afectados viven con mayor inquietud, así como uno de los más controvertidos entre la comunidad científica debido a la dificultad de los aparatos psicométricos para diagnosticarlo y por la falta de tratamiento eficaz. De todos modos, en los últimos años ha habido importantes pasos en la mejora de los tratamientos.

Más información sobre el Trastorno de Identidad Disociativo: "Trastorno de Personalidad Múltiple"

jueves, 3 de diciembre de 2015

Paseo por la mente y sus patologías I

Depresión

Puede ocurrir luego de una gran decepción, la pérdida de algo valioso o alguien importante, enfermedades físicas largas o el abuso del alcohol y las drogas, entre otras. También puede tener un origen biológico, es decir, causada por un desequilibrio químico en el cerebro.
Síntomas

No tienen que presentarse todos, pero la mayoría de los enfermos muestran por lo menos cinco de los siguientes:

1.         Infelicidad la mayor parte del tiempo.
2.         La tristeza es tan intensa que interfiere con la vida diaria.
3.         Pérdida del interés en la vida y no disfrutas de nada.
4.         Sentimiento de estar agotado pero a la vez, inquieto y agitado.
5.         Dormir poco.
6.         Se pierde el interés en el sexo.
7.         Sentimiento de irritabilidad.
8.         Pensamientos suicidas.

Claves

Entre el 10 y el 15% de la población tendrá alguna vez un cuadro depresivo en su vida, señala Miguel Gutiérrez.
Es importante mantenerse cerca de los seres queridos y afrontar el problema que ha causado la depresión hablándolo.
“En los estados depresivos puede haber una complicación que en psiquiatría es la más grave: el suicidio, por eso es fundamental tratarlos”, subraya el presidente de la SEP.

La falta de sueño es síntoma de depresión. EFE/EPA/SERGEY DOLZHENKO

Tratamientos
Terapia Cognitivo Conductual (TCC). Ayuda a superar los pensamientos negativos. Son interpersonales y dinámicas.
Psicoterapia. Hablar con un experto puede ayudar a expresar los sentimientos. El proceso puede variar desde 5 a 30 sesiones antes de que el enfermo se recupere por completo.

Asemfa Sevilla. Publicado por María Arráez 

miércoles, 2 de diciembre de 2015

Navidad sin depresión




Es peligrosa la Navidad para la salud mental? Mucha gente cree que si, y en diversos artículos de divulgación popular se citan informes de casos y comentarios de psiquiatras acerca de la depresión en los días festivos. Pero dos psiquiatras del Centro Medico de la Universidad de Virginia en Charlottesville, después de analizar el tema, descubrieron que los estudios estadísticos no apoyan esa creencia.

 Los doctores James Randolph Hillard y John Buckman escribieron en la Revista de la Asociación Medica Norteamericana: "Las estadísticas nunca han reflejado un aumento persistente de las psicopatologías en general, ni de las depresiones en particular, anterior a las fiestas navideñas". El numero de suicidios, hospitalizaciones psiquiátricas, e incluso el de cartas dirigidas a las secciones de consejos de algunas publicaciones, es relativamente bajo durante el mes de diciembre. La cantidad de enfermedades mentales graves también disminuye durante los días y las semanas previas a la Navidad, y en el día de la Navidad, pero vuelven a aumentar en enero.

Hillard y Buckman admiten que en la época navideña pueden surgir diversos conflictos y emociones derivados de esperanzas no fundadas en la realidad, seguidos de frustraciones, por una mayor necesidad de dinero o por una presión mas acentuada para alternar con los familiares. Pero son pocas las personas incapaces de superar tales tensiones. Los médicos señalan que se ha prestado muy poca atención a los efectos psicológicos positivos de la Navidad, como el apoyo que se recibe de los amigos y parientes, y la acrecentada confianza que prevalece en esta temporada.


Asemfa Sevilla. Publicado por María Arráez

martes, 1 de diciembre de 2015

Hábitos saludables en la enfermedad mental



Las personas que sufren trastornos mentales graves representan una población vulnerable. Se sabe que la enfermedad mental grave conduce a un deterioro de la salud física, ya que en muchas ocasiones está relacionada con hábitos de vida poco saludables como el consumo del tabaco, alcohol u otros tóxicos, todo lo cual conlleva una carga acumulada de enfermedad a lo largo de esos años. 

Se estima que las personas con enfermedad mental grave viven 15 años menos que la población de su edad y en un 60% de los casos esto se atribuye a enfermedades somáticas: 42,4% enfermedades respiratorias, 38% enfermedades cardiovasculares y 18,5% cáncer. 

Se ha demostrado que el 50% de las personas con esquizofrenia presenta al menos una enfermedad física o psiquiátrica comórbida. En muchas ocasiones, asociados a estos trastornos, nos encontramos otras enfermedades cuya prevención, diagnóstico y tratamiento se ve dificultado por el hecho de padecer una enfermedad mental.

lunes, 30 de noviembre de 2015

15 diferencias entre coaching y terapia







Levanta la mano si no puedes evitar sentir que estás como loca la mitad del tiempo. Si eres una de las pocas afortunadas que se siente completamente satisfechas, en control y felices con todos los aspectos de sus vidas, entonces felicitaciones. Pero si eres como el resto de nosotras, levanta esa mano. Por suerte la ayuda está ahí y viene en muchas formas. 

La psicoterapia ha existido en cierta medida desde los tiempos de Freud. Más recientemente, el coaching de vida se ha convertido en una profesión y el campo ha crecido rápidamente en los últimos 10 años, más o menos. ¿Cuál es la diferencia? y ¿cómo sabes si necesitas un coach  o un terapeuta? 

La psicoterapia la realiza un proveedor de Salud Mental con licencia y se ocupa de los problemas mentales o emocionales de una persona; mientras que el coaching se ocupa más de las transiciones de la vida y habilidades de comunicación, inspirando a los clientes a tomar medidas.

Según Mitchell Lynn, miembro de la American Counseling Association, “el asesoramiento se centra en trasladar a las personas de un estado de disfunción a uno funcional. Pero hay muchas personas funcionales, que tal vez no son altamente funcionales o no pueden alcanzar su máximo potencial”. 

Para esas personas, el coaching podría ser un ajuste perfecto. Mientras que un terapeuta o coach probablemente ayudará a cualquier persona en necesidad, hay claramente un espectro grande cuando se trata de problemas y necesidades. Así que lo más importante a recordar es que existe ayuda y para maximizar su potencial debe entender sus opciones.

1. Un coach te puede ayudar si estás estancada.
Tal vez tienes problemas para tomar una decisión importante sobre un trabajo, una relación o un aspecto X de tu vida. 
Un coach puede ayudarte a sopesar tus opciones, trabajar a través de los resultados potenciales y apoyarte.

2. Un terapeuta puede ayudarte a descubrir los miedos subyacentes que te mantienen atrapada.Si no solo buscas motivación para hacer un cambio, sino que estás interesada en llegar a la raíz del problema y resolver los temas más profundos, deberías consultar con un terapeuta.

3. Un coach te puede ayudar si te sientes perdida o con metas incumplidas.
Si algo parece faltar en tu vida, un coach puede ayudarte a identificar y alcanzar esa pieza faltante del rompecabezas.

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Asemfa Sevilla. Publicado por María Arráez

viernes, 27 de noviembre de 2015

PROMOCIÓN DE LA SALUD MENTAL






Cuando nos encontramos ya entrados en el siglo XXI, los esfuerzos de los diferentes países en general, de la comunidad social y sanitaria en particular para mejorar la salud de la población son evidentes, no obstante, a pesar de ello todavía se encuentran dificultades coyunturales que dificultan en ocasiones la puesta en práctica de los diferentes programas de educación para la salud. 

La Educación para la Salud (EPS), significa un nuevo enfoque en la asistencia sanitaria, en el entendimiento del proceso salud-enfermedad, en la cobertura a cubrir en la población, en las relaciones profesionales sanitarios-usuarios, en la metodología y objetivos a conseguir, en definitiva, un proceso educativo dirigido fundamentalmente a potenciar, promover y educar aquellos factores que inciden directamente sobre la población en general y el ciudadano en particular. 

La EPS se entiende como un instrumento que sirve a los profesionales y a la población para conseguir de ésta la capacidad de controlar, mejorar y tomar decisiones con respecto a su salud o enfermedad (Mazarrasa, 1992). Desde un marco de Promoción de la Salud, en el que se encuadra la EPS como elemento clave (Carta de Otawa para la Promoción de la Salud, 1986), ésta sería una forma concreta de trabajo orientada hacia la adquisición, por parte de la población, de conocimientos y habilidades para intervenir en las decisiones que tengan efectos sobre la salud. 

La EPS, como herramienta de la Promoción de la Salud, tendrá que ocuparse además de crear oportunidades de aprendizaje para facilitar cambios de conducta o estilos de vida saludables. 

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publicado. Asemfa Sevilla. María Arráez

miércoles, 25 de noviembre de 2015

TOC en la infancia



La característica esencial del trastorno obsesivo compulsivo es la presencia de obsesiones y compulsiones lo suficientemente frecuentes como para que supongan un deterioro de las actividades diarias o un malestar clínico significativo, afectando al rendimiento laboral /académico, a actividades o relaciones sociales.

Las obsesiones son ideas, pensamientos, impulsos o imágenes que la persona percibe como intrusivas e inapropiadas y provocan ansiedad o malestar. El contenido de la obsesión suele considerarse ajeno y fuera de control y, durante el transcurso del trastorno suelen  reconocen como excesivas o irracionales.

Las obsesiones y compulsiones pueden aparecen en la infancia (hasta los 12 años), en la adolescencia (desde los 13 años hasta los 18) y en la vida adulta-joven (más de 18 años). La edad de inicio en varones suele estar entre los 6 y 15 años y entre los 20 y 29 años para las mujeres.

En el caso de los niños, los trastornos obsesivo-compulsivos suelen presentarse de forma similar a los de los adultos, aunque, debido a su edad, les cuesta interpretar lo que les pasa, no suelen reconocer qué es lo que les genera ansiedad y malestar ni las consecuencias que temen.

Los síntomas más comunes que aparecen en la infancia son:

Obsesiones de contaminación y evitación de objetos “contaminados”
Conductas de comprobación repetitivas
Dudas obsesivas, demandando continuas explicaciones
Normalmente cuando aparecen estas obsesiones las enfrentan ignorándolas,  intentando eliminarlas o neutralizarlas mediante otras ideas o actividades (compulsiones).

Las compulsiones son comportamientos (p. ej., lavado de manos, comprobaciones) o actos mentales cuyo propósito es prevenir o aliviar el malestar. En la mayoría de los casos la persona se siente impulsada a realizar la compulsión para reducir el malestar que genera una obsesión determinada o bien para prevenir alguna consecuencia temida.

En los niños, las compulsiones suelen aparecer antes que las obsesiones, o al menos son más fácilmente detectables, ya que a edades muy tempranas las obsesiones son todavía muy difusas y es difícil evaluarlas y detectarlas. En cualquier caso, aparecen en forma de imágenes, dudas o sensaciones.

A pesar de que suelen ser los padres los que detectan el problema, (ya que los niños son más propensos a realizar los actos rituales en su casa), en muchas ocasiones pasa desapercibido para ellos, percibiendo las consecuencias cuando estas afectan a su vida diaria (p.e. un empobrecimiento gradual del rendimiento escolar) y el nivel de ansiedad es muy elevado.

Un entorno caracterizado por manifestaciones de calma y apoyo ayudarán a que el niño se tranquilice y se sienta comprendido, permitiendo que el tratamiento consiga buenos resultados. Un estado de ansiedad alto aumentará  la aparición de los síntomas.

Una vez diagnosticado, uno de los objetivos del tratamiento será conseguir que el niño se sienta bien sin necesidad de realizar conductas de comprobación, evitación o escape, eliminando su malestar. Para ello, se intervendrá con la técnica que ha resultado ser la más apropiada para tratar esta sintomatología obsesiva, la exposición gradual al estimulo temido.

Jana Beteré Marcos. Psicóloga

Publicado por Asemfa. Maria Arráez